Cada invierno, jóvenes bailarines de todo el mundo compiten en Lausana por becas en las mejores escuelas de ballet. Cómo funciona y cómo verlo como público.

Cada invierno, a orillas del lago Lemán, un grupo de jóvenes bailarines de todo el mundo se juega buena parte de su futuro profesional. El Prix de Lausanne es uno de los concursos de ballet más prestigiosos del mundo y, a diferencia de otros, no busca coronar a estrellas ya formadas, sino descubrir talento joven y darle acceso a las mejores escuelas y compañías.
Si tienes hijos que bailan, si eres amante del ballet o simplemente quieres ver danza de alto nivel en Suiza, aquí te contamos cómo funciona, cuándo es y cómo puedes asistir como público.
El Prix de Lausanne es un concurso internacional de ballet para jóvenes bailarines que se celebra en Lausana (Lausanne), en el cantón de Vaud. Fue fundado en 1973, y la edición de 2027 será la 55.ª.
Su objetivo es identificar y apoyar a talentos emergentes. Los premiados no reciben una "corona", sino algo mucho más valioso para su carrera: becas para estudiar en escuelas de ballet de primer nivel o contratos de aprendiz en compañías profesionales que forman parte de la red de socios del concurso. Entre las escuelas asociadas figuran instituciones de enorme prestigio, como la School of American Ballet o The Royal Ballet School.
El concurso se celebra cada año a finales de enero o principios de febrero, durante una semana, en el Théâtre de Beaulieu de Lausana.
Las fechas de la próxima edición ya están publicadas en la web oficial:
El Prix de Lausanne está pensado para bailarines muy jóvenes, aproximadamente de 15 a 18 años. Los límites exactos de edad (con fechas de nacimiento precisas) se fijan en el reglamento de cada edición, que se publica en prixdelausanne.org.
En líneas generales, el proceso es así:
Para los jóvenes de América Latina, el concurso ha organizado en varias ocasiones preselecciones sudamericanas, por ejemplo en Buenos Aires en 2015 (para la edición de 2016) o una preselección sudamericana por video en 2022, cuyos primeros premios fueron invitados sin costo al concurso de 2023. Si tu hijo o hija baila en la región, revisa en la web oficial si existe una preselección para la edición que te interesa y cuáles son los plazos de inscripción.
No hace falta ser bailarín para disfrutar del concurso. Hay varias formas de seguirlo:
Ver la final en vivo es una experiencia especial: el teatro se llena de familias, profesores de danza y profesionales de compañías de todo el mundo que vienen a descubrir a la próxima generación.
El Prix de Lausanne no es casualidad: Lausana tiene una fuerte tradición de danza. Es la sede del Béjart Ballet Lausanne, la compañía fundada por el coreógrafo Maurice Béjart, y del Théâtre Sévelin 36, dedicado a la danza contemporánea, que organiza el festival Les Printemps de Sévelin.
Si viajas para ver el concurso, puedes aprovechar para recorrer la ciudad: el casco antiguo con su catedral, el barrio del Flon y la orilla del lago en Ouchy, con el Museo Olímpico.
El Prix de Lausanne es un objetivo muy exigente. Algunas ideas si tu familia está pensando en ello:
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