La OLMA de St. Gallen reúne cada octubre agricultura, comida, animales y feria popular. Te contamos qué ver, cuánto cuesta y cómo planear tu visita.

Si hay una feria que todo el este de Suiza marca en el calendario, es la OLMA de St. Gallen. Su nombre viene de Ostschweizerische Land- und Milchwirtschaftliche Ausstellung (Exposición Agrícola y Lechera del Este de Suiza), y nació en 1943, en plena Segunda Guerra Mundial. Hoy se presenta como la feria de público más exitosa y popular del país: durante once días de octubre, los pabellones de Olma Messen se llenan de vacas, maquinaria agrícola, quesos, vinos, artesanía y familias enteras que vienen desde todos los cantones.
Para quien llega desde Latinoamérica, la OLMA es una ventana perfecta a la Suiza rural: aquí se mezclan el campo, la tradición y el lado más festivo y relajado de los suizos. Y sí, también hay salchichas a la parrilla y una famosa carrera de cerditos.
La OLMA se realiza cada año en octubre, durante unos once días, en el recinto ferial Olma Messen St. Gallen, muy cerca del centro de la ciudad. La edición 83 se celebró del 8 al 18 de octubre de 2026, con Schwyz como cantón invitado (Gastkanton).
Para la próxima edición, las fechas exactas se publican en el sitio oficial olma.ch; como orientación, la feria suele arrancar un jueves de la primera quincena de octubre y terminar un domingo once días después.
En 2026 el horario fue de 9:00 a 18:00 h todos los días.
La OLMA se organiza por zonas temáticas. En la edición 2026 hubo áreas dedicadas a:
Cada año un cantón diferente es el invitado de honor. Presenta su cultura, su gastronomía y su economía en un pabellón propio y organiza un desfile por el centro de St. Gallen un sábado durante la feria. Es una buena ocasión para ver trajes tradicionales, bandas y carrozas sin pagar entrada.
Desde los años noventa, la carrera de cerditos (Säulirennen) se convirtió en uno de los símbolos de la OLMA. Es breve, divertida y siempre está llena: si vas con niños, conviene revisar el programa del día y llegar con tiempo.
La OLMA-Bratwurst, la salchicha a la parrilla típica de St. Gallen, es casi obligatoria: junto con la carrera de cerditos, las zonas de degustación y el cantón invitado, forma parte de la identidad de la feria.
Junto a la OLMA se monta también el mercado de otoño de St. Gallen, con puestos de dulces, artículos variados y atracciones de feria, de modo que el ambiente festivo sale de los pabellones y llega a las calles cercanas.
En 2026 la entrada diaria costaba:
En la taquilla del día se cobraba CHF 1 adicional respecto a la compra anticipada. También existían abonos para varios días y entradas de tarde. Los precios pueden cambiar de un año a otro: confírmalos en olma.ch antes de ir.
St. Gallen está bien conectada por tren con Zúrich y el resto del país. En 2026, los CFF/SBB ofrecían a través de RailAway un descuento del 20 % en la entrada si combinabas el billete de transporte público con la entrada (oferta Event'n'Rail). Vale la pena revisar si la oferta se repite: suele ser más cómodo y barato que ir en coche, porque el aparcamiento cerca del recinto se satura.
Si no puedes ir en octubre, el mismo recinto acoge en primavera la OFFA, una feria de primavera y tendencias (Frühlings- und Trendmesse) con jardinería, ocio, moda, gastronomía y una feria del caballo. En 2026 se celebró del 15 al 19 de abril.
Sí, y mucho. La OLMA es una de las pocas ocasiones del año en que el campo suizo se muestra entero en un solo lugar: verás cómo se crían los animales que dan la leche de los quesos que compras en el supermercado, conocerás productores de tu región y escucharás todos los dialectos del este del país. Además, es un plan familiar con algo para cada edad, y el ambiente es relajado y amable. Para muchos recién llegados, ir a la OLMA es el primer contacto con una tradición que los suizos viven con orgullo.
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