Vida en Suiza

Integración cultural: lo que nadie te cuenta sobre vivir en Suiza

La reserva suiza, el vecindario, el asociacionismo. Las claves reales de la integración que van más allá del idioma.

Suiza.co Editorial
Integración cultural: lo que nadie te cuenta sobre vivir en Suiza
Cuando le presenté a mi marido a mis padres en Interlaken, mi padre le estreché la mano con firmeza y le preguntó por su trabajo. Mi madre le dio un beso en la mejilla y le preguntó si quería *Kafi*. Eso fue todo. No hubo abrazo efusivo, no hubo mesa de 20 personas con comida para un regimiento. Mis padres son suizos del Oberland — y así somos. Los latinoamericanos que llegan a Suiza suelen tener dos fases de reacción ante la cultura local: **Fase 1 — El choque** Los suizos somos reservados. No hablamos con extraños en el tren (solo *Grüessech* obligatorio). No invitamos a la gente a casa en la primera semana. No preguntamos el sueldo en una cena. Saludamos al entrar en el ascensor y guardamos silencio. Todo esto puede parecer frialdad a alguien que viene de una cultura más abierta. Mi marido llegó de Cali — ciudad de la salsa, del calor humano, del *«¿cómo estás, mi llave?»* con el primero que pasa. Sus primeras semanas en Interlaken fueron duras. *«La gente no te mira»*, me decía. **Fase 2 — La comprensión** Con el tiempo, entendió que los suizos no somos fríos — somos discretos. La confianza se gana despacio pero dura para siempre. Un vecino que te ignoró tres meses puede ser quien te ayude a mover los muebles un sábado sin que se lo pidas.
*«Bärner Bär — erst grüüsig, aber gsund»* (el oso de Berna — al principio intimidante, pero sano). Es el chiste local sobre el carácter bernés: aparentemente gruñones, fundamentalmente buenos. **Los Vereine — La vida asociativa** La clave de la integración en Suiza es unirse a un *Verein* (asociación). Hay asociaciones para todo: fútbol, música, senderismo, voluntariado, teatro, coro, agricultura. El *Turnverein* (club de gimnasia) del pueblo, el *Musikverein* (banda de música), el club de scouts (*Pfadi*). En el Oberland, unirse al *Schützenverein* (club de tiro — sí, cada pueblo tiene uno) o al *Fussballclub* local es la forma más rápida de conocer a los *Bärner* auténticos. Mi marido entró en el equipo de fútbol del pueblo al segundo mes. Después de tres partidos ya tenía amigos que lo invitaban a la *Beiz* (bar) los domingos. **El respeto al espacio y al tiempo** Los suizos respetamos el espacio ajeno y los horarios propios. No llames a la puerta de un vecino sin avisar. No hagas ruido después de las 22:00. No saludes al vecino solo cuando necesitas algo. Pequeñas constancias de respeto que construyen la confianza gradualmente. *«Chly abe chly — so baut me Zütraue»* (poco a poco así se construye la confianza — Berndeutsch). No hay atajo.