El alemán asusta pero es más accesible de lo que parece para alguien que habla español. Guía práctica.
Cuando empecé a enseñar alemán básico a los amigos de mi marido que llegaban de Colombia a visitar el Oberland, me sorprendió algo: los hispanohablantes aprenden alemán más rápido de lo que creen. No porque los idiomas sean similares — no lo son — sino porque la lógica del pensamiento romáico ayuda a estructurar el alemán de formas inesperadas.
Similitudes entre español y alemán
- Ambos tienen género gramatical (aunque el alemán tiene tres: masculino, femenino, neutro)
- Ambos tienen casos (el español los perdió casi todos, el alemán los conserva — cuatro: Nominativo, Acusativo, Dativo, Genitivo)
- Vocabulario compartido de origen latino: Kultur, Musik, Nation, Information
- Los verbos en alemán son regulares en muchos casos — más que en español
Las dificultades reales
Los artículos con género: der (masc), die (fem), das (neutro). Y cambian según el caso. Al principio parece imposible — se aprende con práctica y con error.
El orden de la frase: El verbo va al final en oraciones subordinadas: «Ich weiß, dass du morgen kommst» (Sé que tú mañana vienes — el verbo al final). Para un hispanohablante parece invertido.
El dialecto (Berndeutsch): En el Oberland no escucharás Hochdeutsch en la calle. Aprende primero el estándar para leer y escribir, luego el dialecto para hablar.
Recursos para hispanohablantes
- DeutschOnline SRF: Gratuito, diseñado para inmigrantes en Suiza. Excelente.
- Goethe-Institut: Cursos online y presenciales, los más completos pero caros.
- Migros Club School (Interlaken/Thun): Económico, práctico, orientado a residentes.
- YouTube canal «Easy German»: Alemán cotidiano en la calle con subtítulos. Adictivo.
- App Babbel o Duolingo: Para el vocabulario básico y la gramática inicial. Los primeros 30 días gratis son suficientes para decidir si te gusta el método.
El Berndeutsch para la vida cotidiana
Más que el Hochdeutsch perfecto, lo que te integra en el Oberland es saber cuatro frases en Berndeutsch:
- Grüessech! (¡Hola!)
- Mersi viumau! (¡Muchas gracias!)
- Tschou! (¡Adiós!)
- Es isch fäger! (¡Es genial!)
- Gäll? (¿Verdad?)
Los Bärner sonreiremos. Y esa sonrisa vale más que cien lecciones de gramática.
«Fang eifach aa — jedi Sprach fange chly aa» (simplemente empieza — cada idioma empieza poco a poco — Berndeutsch).