Las líneas 143 y 147, las urgencias psiquiátricas y qué hacer si te preocupa una persona cercana. Pedir ayuda es posible a cualquier hora y de forma anónima.
Emigrar implica perder muchas cosas a la vez: la familia cerca, el idioma propio, la red de amistades, a veces la profesión. A eso pueden sumarse problemas de pareja, deudas, una enfermedad o el invierno largo y oscuro. Hay momentos en que todo pesa demasiado y aparecen pensamientos de no querer seguir viviendo. Si te pasa, no estás solo ni sola, y no es una señal de debilidad: es una señal de que necesitas apoyo, y ese apoyo existe en Suiza, también de noche, también de forma anónima.
Este artículo explica a quién llamar en una crisis psicológica, cómo funcionan los servicios de urgencia psiquiátrica y qué puedes hacer si te preocupa que una persona cercana esté en riesgo. Para buscar una terapia a más largo plazo y saber qué cubre el seguro, consulta nuestro artículo sobre cómo encontrar terapeuta.
Si tú o alguien a tu lado corre peligro de hacerse daño ahora mismo, llama al 144 (ambulancia) o al 117 (policía). No dejes sola a la persona mientras llega la ayuda, si puedes hacerlo sin ponerte en peligro.
El 143 es la línea de ayuda emocional más conocida de Suiza (en alemán Die Dargebotene Hand, en francés La Main Tendue). Funciona las 24 horas, y su atención es personal, anónima y confidencial. Puedes llamar para hablar de cualquier cosa que te angustie: soledad, una ruptura, una pérdida, pensamientos suicidas.
Si te cuesta hablar, también ofrece chat y asesoramiento por correo electrónico en su web 143.ch. Y si te sientes más cómodo en inglés, existe una línea en ese idioma, el 0800 143 000, disponible de 18:00 a 23:00.
Para menores y jóvenes, el número es el 147 de Pro Juventute. Es gratuito, anónimo y confidencial, funciona las 24 horas y se puede contactar no solo por teléfono, sino también por SMS, chat y correo electrónico. Atiende temas de familia, escuela, violencia, adicciones, amor, sexualidad y, por supuesto, crisis y pensamientos suicidas.
Si tienes hijos adolescentes, cuéntales que este número existe. Muchas veces los jóvenes prefieren hablar primero con alguien que no sea de la familia.
La organización de las urgencias psiquiátricas depende del cantón y no es igual en todas partes. Las vías habituales son:
Ten en cuenta que en algunas regiones los servicios de psiquiatría están muy saturados. Si no consigues ayuda rápida por una vía, prueba otra; y si la situación es grave, el 144 siempre responde.
A menudo es un amigo, una pareja o un compañero de trabajo quien nota primero que algo va mal: la persona cambia, se aísla o dice, a veces de forma indirecta, que ya no quiere vivir. La web reden-kann-retten.ch describe las señales de alarma más frecuentes.
Lo que recomienda la Oficina Federal de Salud Pública (BAG / OFSP) en su campaña "Hablar puede salvar" (Reden kann retten / Parler peut sauver):
La web del Gobierno federal reden-kann-retten.ch reúne información para personas afectadas y para su entorno, con contactos de ayuda.
En muchas culturas latinoamericanas todavía cuesta hablar de salud mental: "eso se arregla rezando", "hay que ser fuerte", "no cuentes los problemas de la casa". En Suiza existen líneas de ayuda anónimas precisamente para que nadie tenga que dar su nombre ni explicar su situación a la familia para recibir apoyo. Pedir ayuda no te quita valor: es cuidar de tu salud, igual que irías al médico por una fractura.
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