La Herbstmesse de Basilea existe desde 1471 y es la mayor feria de atracciones de Suiza. Te explicamos cómo vivirla y qué otras Chilbis hay en el país.

Cuando llega el otoño, varias ciudades suizas se llenan de norias, carruseles, puestos de dulces y olor a almendras tostadas. La más grande y antigua de estas ferias populares es la Basler Herbstmesse (Feria de Otoño de Basilea), que en 2026 cumple 555 años: se celebró por primera vez en 1471, cuando el emperador concedió a Basilea el derecho a organizar una feria "para siempre". Hoy es la mayor feria de atracciones (Vergnügungsmesse) de Suiza y una de las grandes de Europa.
A estas ferias de pueblo y de ciudad los suizos de habla alemana las llaman Chilbi o Kilbi. El origen de la palabra está en la fiesta anual de consagración de la iglesia (Kirchweih), que con los siglos se convirtió en una fiesta popular con mercado y atracciones.
La feria se reparte por siete plazas del centro más un pabellón:
Dos dulces son inseparables de la Herbstmesse:
Además verás almendras garrapiñadas, crêpes, salchichas y vino caliente en las noches frías.
La feria de otoño de Lucerna se monta cada octubre entre la Bahnhofplatz, la Europaplatz y el parque Inseli, junto al lago, con un mercado de casetas de madera y un parque de atracciones (Lunapark). En 2026 tuvo lugar del 3 al 18 de octubre. Más información en luzerner-herbstmesse.ch.
Durante la OLMA (octubre), St. Gallen monta junto al recinto ferial su mercado de otoño con puestos y atracciones. Tenemos una guía aparte sobre la OLMA.
El segundo fin de semana de septiembre, Zúrich celebra el Knabenschiessen, un concurso de tiro para jóvenes que se acompaña de la mayor feria popular anual de la ciudad, en el Albisgüetli. Le dedicamos un artículo propio; aquí basta saber que su Chilbi es una de las más concurridas del país.
Además de las grandes ferias urbanas, cientos de pueblos celebran su propia Chilbi, normalmente entre finales del verano y el otoño, con unas pocas atracciones, puestos y música. Las fechas se anuncian en la web del municipio (Gemeinde) o en los carteles locales: son una forma sencilla de conocer a tus vecinos.
Para los basilenses, la Herbstmesse es mucho más que un parque de atracciones. Es una cita que se repite desde hace más de cinco siglos, que ocupa el corazón de la ciudad y que reúne a varias generaciones: abuelos que recuerdan los carruseles de su infancia, padres con cochecitos y adolescentes que buscan las atracciones más extremas. El repique de la campana de la Martinskirche que abre la feria marca, para muchos, el verdadero comienzo del otoño en Basilea. Si vives en la región, ir al menos una tarde es casi una obligación social.
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